Ubicación en la N-II, primera impresión exterior y tiempos de espera
La localización de La Llotja de Sils, en plena N-II y cerca del aeropuerto de Girona, lo convierte en una parada lógica para quienes viajan por carretera. Sin embargo, la primera impresión desde fuera no siempre juega a su favor. Manuel terol admite que el restaurante “por fuera dava a deseear”, aunque el aparcamiento lleno de coches les animó a entrar. Una vez dentro, su experiencia se vio marcada por tiempos de espera largos y por un entrecot que llegó frío y poco hecho, lo que alimentó su sensación de decepción pese a que el comedor apenas estaba ocupado. En contraste, otros viajeros no mencionan problemas de ritmo en sala, por lo que la percepción de la espera parece depender del día y del tipo de servicio. Lo que sí queda claro es que conviene no juzgar solo por la fachada, y tener presente que puede haber variaciones en la rapidez con la que salen los platos.