Calidad de la comida: paellas acertadas y fritura decepcionante
En cuanto a la cocina, las experiencias son contrastadas. Un viajero que conocía la etapa anterior del restaurante recuerda que, pese a ser un local sencillo y pequeño, “las clóchinas y paellas siempre han estado muy correctas”, lo que sugiere que los arroces y el marisco llegaron a ser un punto fuerte. Sin embargo, tras el cambio de gestión, otra experiencia reciente describe una fritura de pescado muy floja, con croquetas de bacalao malas y unos pescaditos que “no se comían ni los gatos”. Esta valoración señala que algunas raciones actuales no están a la altura de las expectativas, especialmente en los platos fritos, y apunta a que la cocina debería mejorar para estar a la altura del entorno privilegiado y de lo que ofrecen otros restaurantes de la zona.