Comida rica, bien presentada y buena relación calidad-precio
En pleno centro de Madrid, Ginger se gana a los comensales por una cocina sabrosa y cuidada, donde la presentación de los platos importa tanto como el sabor. Varios viajeros insisten en que la comida está “muy rica y bien presentada”, en un ambiente agradable y sin estridencias. La propuesta tiene un toque tailandés, pero con sabores suaves y fáciles de disfrutar incluso para quienes no suelen pedir cocina asiática. Todo ello, con una relación calidad-precio que muchos consideran muy ajustada para la zona.