Ubicación discreta y espacio reducido en El Refugio
Restaurante El Refugio no es uno de esos locales que llaman la atención a primera vista. Queda algo escondido entre numerosos restaurantes orientados al turismo, lo que le da cierto aire de rincón reservado para quien se fija un poco más. Como explica una viajera, es “muy pequeño, dos mesas en la terraza, pegadas a otras de la competencia, y una pequeña barra con unas pocas mesas bajando unos escalones”. Esa distribución compacta condiciona el ambiente: resulta íntimo, casi de bar de barrio, aunque conviene tener en cuenta que el espacio es limitado y las mesas de la terraza están muy próximas a las de otros negocios. Para quienes buscan huir de los grandes salones y prefieren un lugar sencillo, a pie de calle, esta configuración puede ser un punto a favor, siempre que no se necesite demasiado sitio o se viaje en grupos grandes.