Servicio, tiempos de espera y atención al cliente
Más allá de la comida, varios comentarios se detienen en el servicio y en la forma de tratar al cliente. Un grupo relata una comida marcada por la desorganización: los platos llegaron en el orden contrario al anunciado, con esperas prolongadas entre uno y otro, y una sensación constante de falta de atención a lo que se había pedido. La situación se agrava cuando, pese al error en el servicio, se les obliga a pagar un plato que apenas habían podido probar. Otro detalle que genera malestar es la gestión del pago, con más de media hora para cerrar la cuenta y la exigencia inesperada del DNI para emitir el ticket. En conjunto, estos testimonios transmiten la impresión de un servicio lento, poco coordinado y poco empático, capaz de convertir una comida de domingo en lo que uno de los viajeros define como “una pesadilla”.