Un oasis sorprendente en un polígono industrial a las afueras de León
En las afueras de León, en pleno polígono industrial de Villacedré, el Restaurante El Dorado aparece como un pequeño descubrimiento inesperado. A primera vista, el entorno entre naves y una fachada sin grandes alardes no invitan especialmente a detenerse, pero quienes lo conocen insisten en que ahí reside parte de su encanto: una vez dentro, todo cambia. El interior se abre a un patio rebosante de plantas de distintas variedades, dispuesto con mucho gusto y presidido por una gran parra que actúa como techo natural y crea un comedor al aire libre muy agradable. Las paredes pintadas con escenas de mar, río o frutas permiten elegir el ambiente en el que sentarse, siempre alrededor de una fuente central que refuerza la sensación de refugio. Como resume Yoli ChamBa, “una vez que lo has visto, te das cuenta de que los refranes tienen razón… ‘Las apariencias engañan’ ”, una frase que encaja a la perfección con este rincón escondido a solo cuatro kilómetros de León.