Sidra y ocio entre amigos en Restaurante el Castelo
Más allá de la comida, el Restaurante el Castelo se vive como un lugar para socializar y desconectar. Un viajero cuenta que, aunque tuvo que dar una vuelta amplia para encontrarlo, “mereció la pena”, porque es un buen sitio tanto para comer como para simplemente tomarse una cerveza o una sidra con los amigos. En el porche llama la atención un escanciador de sidra con bomba de mano, pensado para quienes no dominan la técnica tradicional pero quieren disfrutar de una buena sidrina sin complicaciones. Tras la comida, la propuesta de ocio continúa muy cerca, con un pequeño campo de paintball situado detrás del hotel cercano, ideal para desestresarse y alargar la jornada entre risas y bolazos de pintura. Todo ello configura un plan completo que combina gastronomía, bebida típica asturiana y actividades al aire libre en un mismo entorno.