Vistas a la Alhambra desde el Balcón de San Nicolás
Muchos de los comentarios sobre el Balcón de San Nicolás se centran en el privilegio de disfrutar de la Alhambra en primera línea mientras se toma algo al atardecer. Esta terraza se percibe como una alternativa más tranquila al mirador público, un lugar donde se puede contemplar el monumento nazarí sin la sensación de agobio que a veces provoca la multitud. Un viajero destaca que es “ideal para tomarse algo con vistas de primera línea a la Alhambra al atardecer”, subrayando ese momento mágico en el que la luz cae sobre la ciudad. A cambio, se asume que parte del precio de la consumición incluye el valor añadido del paisaje, una especie de pequeño peaje por asegurarse una mesa con panorámica excepcional y un ambiente más relajado que en el propio mirador de San Nicolás.