Restaurante de cocina fusión española en una antigua estación de bomberos en Miami
Dolores But You Can Call Me Lolita conquista a quienes lo visitan tanto por su cocina como por su singular ubicación. El local ocupa una preciosa edificación de 1923, la antigua estación de bomberos nº 4, reconvertida en restaurante de cocina fusión gestionado por españoles. Esta mezcla de historia arquitectónica y espíritu mediterráneo crea un ambiente con personalidad, distinto a la oferta habitual de Miami. Los viajeros destacan que “es un restaurante al que merece la pena ir” y valoran muy positivamente poder encontrar platos tan españoles como el gazpacho o unas croquetas famosas, algo que se agradece especialmente cuando se lleva tiempo en Estados Unidos. La carta es variada, con opciones que van del churrasco al tataki de atún o los gnocchis, lo que facilita que cada comensal encuentre algo a su gusto en un entorno cuidado y con sello hispano.