Entorno del convento y encanto del restaurante en Pastrana
El antiguo convento de San Francisco se ha convertido en uno de esos altos en el camino que se recuerdan. Algunos viajeros lo mencionan como una parada casi inevitable cuando el sol aprieta o cuando la visita a Pastrana se alarga, porque su ubicación junto a la carretera secundaria CM-200 y dentro del propio pueblo lo hace muy accesible. El gran patio interior, con su ambiente histórico y tranquilo, llama la atención por su amplitud y por las posibilidades que ofrece para comidas y celebraciones. Uno de los comentarios resume bien la sensación general al describirlo como un lugar “totalmente recomendable”, destacando tanto su belleza como el impacto que causa al descubrirlo en una localidad pequeña. Aunque se menciona que el precio puede ser algo elevado, la impresión global es que la experiencia de comer en un antiguo convento con tanto encanto compensa la visita.