Buffet libre abundante y variado en el Restaurante Colegio de Escribanos
En Restaurante Colegio de Escribanos, comer se vive casi como una celebración gracias a un buffet libre muy abundante y variado. La experiencia arranca con una gran mesa central repleta de fiambres, carnes frías y entrantes clásicos: desde jamón crudo y cocido hasta vitel toné, lengua a la vinagreta, matambres arrollados, lomos de atún, tartas y ensaladas de todo tipo. Tras servirse las entradas tantas veces como apetezca, la comida continúa con varios platos calientes a elección, como la bondiola de cerdo a la parrilla con guarnición. El broche final llega con un carrito de postres donde no faltan frutas en almíbar y copas heladas, que algunos combinan de forma generosa. Según relata Marta Pilar, se trata de “un lugar que les recomiendo visitar si andan por la ciudad”, ideal para disfrutar de una comida contundente y sin prisas en pleno Paseo del Siglo.