Atención al cliente y trato del personal en Restaurante Casa Milagros
Las opiniones sobre el trato en Restaurante Casa Milagros son muy contrastadas. Por un lado, hay una experiencia especialmente crítica que describe al dueño como una persona desagradable y poco flexible ante necesidades especiales, tanto alimentarias como de los niños y los bebés. Esta viajera detalla que tuvieron que adaptar menús de adulto para los más pequeños, que se pusieron pegas a raciones más pequeñas para una persona enferma y que el cambio de pañal del bebé resultó incómodo al no encontrar un lugar adecuado para desecharlo. Frente a este relato, el propio restaurante responde en otra experiencia defendiendo su manera de trabajar, explicando que suelen adaptar los platos cuando se les avisa con antelación y recordando que no tienen obligación de ofrecer menú infantil ni medias raciones. Además, matiza que otros miembros de ese mismo grupo felicitaron a la dueña “por la comida en general y en especial, por la codorniz escabechada”. Estos puntos de vista contrapuestos muestran que el ambiente y la atención pueden variar mucho según las expectativas y la forma de gestionar situaciones especiales en mesa.