Sabores yaracuyanos: pico e’ gallo de naranja y quesillo casero
Más allá de las carnes, varios detalles sitúan a Cantaros en clave local. La carta incluye un pico e’ gallo muy particular, una ensalada de tomate, aguacate y cebolla en dados que, en lugar del clásico limón, se adereza con naranja para rendir homenaje a uno de los frutos emblemáticos de Yaracuy. Esta elección refuerza el vínculo con el entorno agrícola de la zona y aporta un matiz cítrico distinto. En el apartado dulce, el protagonismo se lo lleva un quesillo elaborado a la antigua usanza, sin leche condensada, con una textura más compacta, casi como un flan. Para quien busca postres tradicionales bien ejecutados, este final de comida se percibe como un acierto y una recomendación clara dentro del restaurante.