Relación calidad-precio y percepción de precios caros
La relación calidad-precio de Can Roig genera impresiones encontradas. Para parte de los viajeros, el coste está justificado por la calidad del producto y la elaboración, hasta el punto de afirmar que “no es barato, pero la calidad lo merece”. Otros matizan que no resulta barato, aunque tampoco lo ven excesivamente caro si se eligen bien los platos. En el extremo opuesto aparece alguna experiencia claramente insatisfecha que califica el restaurante de caro para la cantidad servida. En conjunto, la percepción dominante es la de un local de precio medio-alto, donde conviene revisar la carta y ajustar la elección en función del presupuesto y de las expectativas.