Ambiente castizo y decoración taurina en pleno centro de Buenos Aires
En plena Avenida de Mayo, el restaurante Ávila conquista primero por su ambiente. Los viajeros hablan de un local oscuro, íntimo y muy personal, con las paredes cubiertas de carteles taurinos, afiches de cine y fotos antiguas de artistas, que recrean una atmósfera española clásica en Buenos Aires. El hecho de que no se permita fotografiar el interior refuerza la sensación de rincón casi secreto, gestionado aún por la familia fundadora y apreciado por quienes buscan un lugar con carácter y sabor castizo, lejos de lo puramente turístico.