Ambiente clásico y vistas desde el salón y la terraza
El Auberge du Château conquista primero por su ambiente. El comedor interior, con vigas de madera, paredes de piedra y suelos oscuros, evoca a los restaurantes clásicos de toda la vida y encaja con el aire histórico de Clisson. En contraste, la zona de terraza resulta más luminosa y abierta, con grandes ventanales sobre el río que muchos describen como “una maravilla”. Ese juego entre calidez rústica y vistas al agua crea un marco muy agradable para una comida tranquila.