Trato familiar y atención del personal en Restaurante Altamar
En Restaurante Altamar el ambiente cercano es casi tan importante como la comida. Los viajeros destacan un trato muy familiar, con un equipo que se preocupa por aconsejar y estar pendiente de cada mesa. Encarni aparece mencionada como el alma del local, siempre atenta y dispuesta a orientar sobre qué pedir, algo que genera mucha confianza cuando se busca buen producto de la zona. También se recuerda a Ángel entre los dueños, descritos como encantadores, y a Óscar, camarero muy apreciado por su simpatía y sentido del humor, hasta el punto de que algún viajero lo califica como “fuera de serie y un cachondo”. Esta combinación de profesionalidad y cercanía hace que muchos repitan año tras año y guarden un recuerdo especial del servicio recibido.