Comida casera moderna y buena relación calidad-precio en Selaya
En este pequeño restaurante-albergue de Selaya, la cocina casera se mezcla con toques modernos y sorprende a quienes se acercan hasta allí. Los viajeros destacan que, pese a su vinculación con un albergue, la propuesta gastronómica está muy por encima de lo que se espera de un comedor de peregrinos. Se habla de platos elaborados con mimo, raciones completas y un menú que permite salir satisfecho sin que la cuenta se dispare. Como resume uno de ellos, por unos 20 euros se come muy bien y por algo más se puede disfrutar de un pequeño festín con aperitivo, plato principal y postre. La carta se complementa con sugerencias fuera de menú, lo que aporta variedad y un punto de sorpresa para quienes repiten visita.