Ambiente, salas y problemas de calor en el Restaurante Al-Andalus
La distribución de espacios en el Restaurante Al-Andalus condiciona mucho la experiencia, especialmente en los días de más calor. El local cuenta con cafetería, mesas en el porche exterior y un comedor que, según comenta la propietaria, solo abre determinados fines de semana. En una jornada de temperaturas cercanas a los cuarenta grados, comer en la zona de cafetería, en mesas de dominó y sin aire acondicionado, marcó claramente la visita. El contraste entre la existencia de un comedor cerrado y la sensación bochornosa en la sala abierta provoca cierta frustración, hasta el punto de que se entiende por qué puede haber poca clientela si el espacio más confortable no se utiliza de forma regular.