El trato cercano de Kiko: sentirse como en casa en Managua
En La Tasca de Kiko muchos viajeros acaban hablando más del dueño que de la carta. Describen a Kiko como un vasco cercano, generoso y muy campechano, capaz de reunir a gente variada sin crear un ambiente estirado ni de etiqueta. Ese carácter abierto se refleja en pequeños detalles, como el orujo de hierbas que ofrece al final de la comida, un gesto sencillo que, según cuentan, hace que uno se sienta “como en casa” y convierte el local en un lugar al que apetece volver por el trato tanto como por la mesa.