Entorno rural y pozas naturales junto al restaurante
La Sala no solo convence por la mesa, sino también por su entorno. El restaurante se encuentra a unos diez minutos en coche del centro de Girona, adentrándose en el Vall de Rocacorba, en la comarca del Gironés, rodeado de paisajes de origen volcánico. Este marco natural permite combinar la comida con un plan al aire libre, especialmente en verano, cuando muchos aprovechan para darse un baño en las pozas naturales del pueblo situadas justo detrás del local. Uno de los viajeros sugiere literalmente que, después de comer, si no se ha “muerto de empacho”, es un buen momento para acercarse a estas pozas, lo que pinta una escena muy clara de jornada completa: mesa generosa, naturaleza cercana y un chapuzón final para rematar la escapada.