Consejos para subir al campanario del Reloj del Alhambra
Más allá del encanto histórico y de las vistas, la subida al campanario del Reloj del Alhambra requiere cierta paciencia. La torre se recorre por una escalera muy estrecha, de las de antes, donde apenas hay espacio para que se crucen quienes suben y quienes bajan. Por eso conviene tomárselo con calma, evitar las prisas y asumir que el ascenso y el descenso pueden ser algo más lentos de lo habitual. Esta pequeña incomodidad forma parte de la experiencia de llegar a lo más alto del monumento y no impide disfrutar del premio final en forma de panorámica sobre Granada.