Helados gigantes de Regma en Santander: tamaño, precio y sabores
En Santander, Regma se ha convertido en casi una institución gracias a sus helados descomunales. Se repite la idea de que venir a la ciudad y no probar uno de sus cucuruchos es como saltarse una tradición imprescindible. Las bolas son tan grandes que se han ganado fama en buena parte de España y hasta circulan anécdotas sobre quien se atreve con el helado doble. Aunque la variedad de sabores no es enorme, quienes lo cuentan destacan que los que hay están muy buenos y que el tamaño compensa con creces. También se valora la buena relación calidad-precio: por poco más de dos euros se puede disfrutar de un cucurucho “normal”, que en realidad es enorme, o de una tarrina, además de formatos para llevar en medio litro o litro. Como comenta Cristina, santanderina, si te acercas hasta aquí deberías comerte un helado sí o sí, y mejor ir preparado con servilletas si eres de los que se lo toman con calma.