Vistas del Taj Mahal desde las habitaciones y la infinity pool
En este hotel de Agra, la proximidad visual al Taj Mahal es uno de los grandes atractivos. Algunos viajeros destacan que, desde las plantas superiores, las habitaciones son amplias y permiten asomarse a la cúpula del mausoleo, lo que convierte la estancia en una experiencia muy especial al amanecer o al atardecer. Como comenta Gabriel, desde su habitación en la cuarta planta podían ver la cúpula del Taj Mahal, un detalle que añade un plus a la categoría del alojamiento. Otros huéspedes ponen el foco en la infinity pool de la azotea, desde donde se disfruta también de la silueta del monumento entre chapuzón y chapuzón, ideal para relajarse después de la visita. Esa combinación de comodidad en la habitación y piscina panorámica convierte al Radisson Blu Agra Taj East Gate en una opción muy apreciada para quienes quieren dormir cerca del Taj y, además, verlo sin salir del hotel.