Atención al cliente y trato del personal en Quintas fotógrafos
En la única experiencia compartida sobre Quintas fotógrafos el foco se centra por completo en el trato recibido. El viajero explica que acudió a la tienda para consultar un problema con una foto impresa que había salido deformada y que el empleado que le atendió fue correcto y colaborador en todo momento, intentando ayudarle a resolver la incidencia. Sin embargo, la escena cambia cuando entra en juego el responsable del negocio, cuya reacción en voz alta, delante del cliente y del propio trabajador, transmite una sensación de falta de respeto y de escasa orientación al servicio. Esa intervención termina pesando mucho más que la buena voluntad del empleado y lleva al viajero a afirmar que “han perdido un cliente y han demostrado como tratan a la gente”. El balance final es muy negativo y sirve como advertencia para quienes valoran especialmente un trato profesional y atento en este tipo de establecimientos fotográficos.