Paseo marítimo y terrazas del puerto interior de Ferrol
El puerto interior de Ferrol aparece como uno de los pocos lugares donde la ciudad se abre realmente al mar. Según comenta Javier, en este tramo se puede pasear junto al agua y disfrutar de la brisa marina, algo poco habitual en una urbe “completamente rodeada por el mar” pero con pocos espacios ganados al litoral. El paseo y las plazas anexas permiten pasar una tarde agradable cuando hace buen tiempo, con terrazas que se adaptan incluso a los días grises gracias a sus zonas acristaladas. Esa mezcla de vida urbana, mar y tranquilidad convierte al puerto interior en un punto cotidiano para caminar sin prisas y sentarse a contemplar las vistas, sin necesidad de grandes planes ni desplazamientos, simplemente dejando que el ritmo lo marque el propio paisaje de la ría.