Tranquilidad y calma en el puerto deportivo de Barcaggio
En el puerto deportivo de Barcaggio, en el extremo norte de Córcega, la sensación de calma es absoluta. Se trata de un pequeño muelle acorde al tamaño del pueblo, ocupado principalmente por embarcaciones privadas y deportivas, con alguna barca de pesca y, sobre todo, sin tráfico de barcos turísticos. Esa ausencia de actividad masiva convierte el lugar en un refugio silencioso junto al mar, ideal para desconectar. Como resume uno de los viajeros, durante su estancia lo único que se escuchaba era “el romper de las olas y el murmullo del viento”, una imagen que transmite a la perfección el ambiente sosegado que se respira en este recóndito puerto corso. Un destino pensado para quien busca paz, paseos tranquilos y el ritmo pausado de la vida marinera tradicional.