Historia del Puente de Santa Magdalena y su papel en Olot
Quien se detiene en el Puente de Santa Magdalena descubre mucho más que un simple cruce sobre el Fluvià. Los viajeros lo describen como una pieza clave en la antigua Villa Vella de Olot, esencial antes del terremoto del siglo XV y estratégico para comunicar la cuenca alta del río con los molinos harineros y las primeras zonas artesanales e industriales, sobre todo textiles. Su historia también se refleja en el nombre: nació como Puente de Villa y, con la construcción en el siglo XVI de la capilla de Santa Magdalena a un lado, adoptó la denominación actual, quedando ligado a la evolución urbana y económica de la ciudad.