Propileos de la Acrópolis: historia, arquitectura y curiosidades
Para muchos viajeros, cruzar los Propileos es mucho más que acceder a la Acrópolis: es atravesar una auténtica puerta ceremonial al mundo clásico. Levantados en el siglo V a. C. por Mnesicles, sorprenden por su sofisticación arquitectónica, combinando columnas dóricas y jónicas, un edificio central con dos pórticos y alas laterales donde llegó a haber una pinacoteca. Llama la atención la huella del tiempo: residencia eclesiástica, palacio franco, fortaleza turca y hasta polvorín, con daños causados por rayos y explosiones. Todo esto refuerza la sensación de entrar “por un monumento dentro de otro monumento”.