Historia y funcionamiento de la Prisión de San Pedro en La Paz
La prisión de San Pedro en La Paz aparece descrita como un lugar tan insólito que muchos la definen como “una ciudad dentro de la ciudad”. El relato de los viajeros destaca que el penal, situado en pleno centro urbano, funcionaba casi como una comunidad autogestionada: los internos pagaban por los espacios donde vivían, podían comprar, alquilar y trabajar en pequeños negocios internos, y existían servicios como cafeterías, restaurantes, bares o incluso saunas. Este sistema también incluía a las familias, a las que se permitía vivir dentro del recinto y entrar y salir con relativa libertad. A ello se suma la mención a la corrupción policial y a la facilidad con la que, previo pago, algunos presos podían disfrutar de salidas temporales escoltadas. En los últimos tiempos, según comentan, el lugar habría dejado de operar como cárcel para reconvertirse en un centro cultural o en un espacio con usos diferentes, lo que refuerza su imagen de sitio singular dentro de la ciudad de La Paz.