Retratos y maestros flamencos del siglo XV en el Museo Thyssen
Quien se detiene en la sala de primitivos neerlandeses del siglo XV en el Thyssen descubre una colección sobresaliente de retratos flamencos. El viajero describe cómo, tras recorrer una larga galería de retratos junto al Paseo del Prado, se adentra en una sala más íntima donde las tablas están colgadas con suficiente espacio para disfrutarlas sin agobios. Allí aparecen nombres clave como Rogier van der Weyden, Jacques Daret, Hans Memling y otros maestros y seguidores que, juntos, configuran una “extraordinaria colección de primitivos flamencos”. Entre todos los lienzos destaca el “Retrato de un hombre robusto”, atribuido a Robert Campin, valorado como el primer retrato autónomo de la pintura flamenca y admirado por la minuciosidad con que se representan arrugas, párpados y barba. La sensación final es la de una gran obra en un conjunto de altísimo nivel, que confirma el peso de esta colección dentro del museo.