Habitaciones minimalistas y servicios de Posada Lagunamar frente al mar
En Posada Lagunamar la protagonista es una casa frente al mar que Daniele, su propietaria francesa, decidió transformar en posada cuando comprendió que era demasiado grande solo para ella y su marido. El alojamiento ofrece siete habitaciones con una decoración muy minimalista, pensada para transmitir sencillez y bienestar sin recargar los espacios. Según cuenta Erika, se cuida que “existan los servicios necesarios para que sus huéspedes se sientan cómodos”, aunque no se ofrece servicio de comidas, algo que se compensa con la posibilidad de que cada cual pueda cocinar, lo que da un punto de autonomía muy práctico para estancias largas o viajes en grupo. Todo ello en un entorno muy tranquilo, a solo diez minutos de la capital del estado Falcón, con el valor añadido de estar literalmente frente al mar, lo que convierte la posada en un refugio íntimo para disfrutar de La Vela de Coro con calma.