Ambiente social y vida bohemia en Posada El Carrizo
Más que una simple posada, El Carrizo funciona como una pequeña casa de amigos abierta al vaivén de viajeros y conocidos de la dueña. Las zonas comunes se convierten en un salón compartido donde las charlas fluyen sin prisas y es fácil acabar conversando de todo con quien se sienta al lado. Como resume un huésped, siempre hay gente que pasa, “viejos amigos de Sylvia” con los que se acaba la noche entre ideas, risas y algún cóctel. Ese ambiente bohemio y cercano es, para muchos, el verdadero atractivo del lugar.