Historia y simbolismo de la Porta de Sant Jordi en Barcelona
La Porta de Sant Jordi llama la atención de quienes se acercan al Palau del Lloctinent por su fuerza histórica y simbólica. Obra en bronce del arquitecto Josep Maria Subirachs, realizada en 1975, sigue cumpliendo un papel muy concreto dentro del antiguo Palacio Real: comunicar el Palacio de los Virreyes con el salón del Tinell. Los viajeros destacan la figura de San Jorge dominando al dragón, coronado por el escudo de las cuatro barras de los condes de Barcelona y reyes de Aragón, como una síntesis perfecta de identidad catalana y memoria medieval. También se valora el trabajo de documentación que acompaña a la puerta, con inscripciones en latín, catalán y aragonés que recogen hazañas y batallas del santo, así como un mapa del Mediterráneo bajomedieval que sitúa la expansión de la Corona de Aragón en su contexto geográfico.