Edificios singulares y antigua Abadía de San Zoil en la plaza
Además de su valor histórico, la Plaza San Agustín reúne construcciones singulares que despiertan curiosidad. Una de ellas es un edificio de piedra, de aspecto palaciego y con escudos en la fachada, cuya función genera dudas entre quienes lo contemplan. Otro viajero aclara que se trata de la antigua iglesia de la Abadía de San Zoil, hoy desacralizada y restaurada por un particular tras años de abandono, hasta el punto de haber llegado a usarse como cuadra de un tratante de ganado cuando en la plaza se celebraban los mercados. Este contraste entre la nobleza de la arquitectura, la presencia de heráldica en los muros y los usos populares que ha tenido a lo largo del tiempo aporta un matiz muy auténtico a la visita, mostrando cómo la vida cotidiana de Toro ha ido reutilizando sus edificios históricos.