Historia y diseño paisajístico de la Plaza Rodríguez Peña
La Plaza Rodríguez Peña aparece en los relatos como un pequeño clásico del paisajismo porteño, obra de Carlos Thays, el célebre arquitecto y naturalista francés que transformó los espacios verdes de Buenos Aires a finales del siglo XIX. Los viajeros destacan que este solar estaba destinado originalmente al edificio del Congreso Nacional, pero en 1894 se convirtió en plaza, cambiando la fisonomía del barrio y aportando un respiro de verde entre las avenidas. Se menciona su diseño cuidado, con una calle central flanqueada por jacarandás que, en plena floración, tiñen el cielo de un celeste intenso que compite con la propia luz de la ciudad. Aunque un fuerte temporal dejó barro y hojas por todas partes, la experiencia mantiene su encanto y permite imaginar la plaza en todo su esplendor, como un ejemplo representativo del legado de Thays en Buenos Aires.