Historia y evolución de Pla de Palau en la Barcelona medieval
Pla de Palau pasó de ser un cruce casi inadvertido entre grandes vías con tráfico a desempeñar un papel clave en la historia de Barcelona. Los viajeros recuerdan que, durante siglos, fue una de las plazas más importantes de la ciudad, auténtico corazón comercial gracias a su cercanía al puerto, por donde entraban la mayoría de bienes y mercancías. Por este espacio transitaban también los pasajeros que llegaban por mar, accediendo a la ciudad a través del histórico Portal del Mar, del siglo XVI. Alrededor de la plaza se levantaban edificios fundamentales para la vida económica y política, como la Lonja del Mar de 1383, la Casa del General, la Aduana y el Consulado del Mar. El propio nombre, plaza del palacio, remite al palacio del Lugarteniente, instalado aquí desde el siglo XVII y destruido por un incendio en 1875. El relato de quienes la visitan hoy contrapone esa grandeza medieval con la pérdida de su antiguo carácter, eclipsado por la modernización urbana y el tráfico intenso.