Consejos para disfrutar de la visita: paseo nocturno y gastronomía cercana
Más allá de la carga histórica y literaria, también aparecen recomendaciones muy concretas para aprovechar la visita a la plaza de Santo Domingo el Real. Se sugiere llegar caminando, quizá atravesando los cobertizos y las callejas del casco antiguo, y dejarse llevar por el ambiente silencioso de la noche toledana, muy ligado a la antigua Orden de Toledo, aquella hermandad bohemia de Buñuel, Lorca, Dalí y Alberti que propugnaba “vagar durante toda una noche por sus calles borracho y en completa soledad”. Tras la intensidad del paseo, el propio viajero aconseja reponer fuerzas cenando en un restaurante cercano, el Cúrcuma, en la calle Tendillas, donde asegura que “lo pasarás bien”. Esta combinación de paseo nocturno, historia y buena mesa convierte la experiencia en una velada completa sin salir del entorno de la plaza.