Ambiente tranquilo y punto de partida para recorrer el casco histórico de Viveiro
Más allá de su valor monumental, la plaza de Santa María se vive como un espacio cotidiano y tranquilo. Un amplio tramo frente al ábside de la iglesia ofrece bancos para sentarse y observar la vida del barrio, con niños jugando y un ambiente de pueblo que rompe con la imagen de lugar solo turístico. Desde aquí arranca además la Calexa das Monxas, una estrecha callejuela de aire casi toledano que conduce hasta la Porta do Valado, una de las antiguas puertas de la muralla. Esta conexión hace de la plaza un excelente punto de partida para perderse por el casco antiguo de Viveiro, combinando descanso, juego infantil y paseo histórico en muy pocos metros.