Escultura de las olas y ambiente al atardecer en la Plaza de les Drassanes
En la Plaza de les Drassanes, junto a las antiguas atarazanas góticas de Barcelona, la gran protagonista es una escultura tubular conocida popularmente como las olas. Algunos la relacionan con los anillos olímpicos, pero más allá de su simbología, lo que destacan los viajeros es la experiencia de caminar a su alrededor y bajo sus curvas metálicas. El entorno gana encanto especialmente al final del día, cuando la luz baja y el paseo se vuelve más relajado y fotogénico. Como comenta Agustí, resulta “un placer pasearse a la puesta del sol”, una forma sencilla de disfrutar de un rincón urbano moderno, abierto y muy ligado al mar, ideal para una pausa durante un recorrido por la zona del puerto y el litoral barcelonés.