Escultura de San Juan Bosco en la Plaza de las Bóvedas
Además del juego de volúmenes entre murallas, bóvedas y colegio, la Plaza de las Bóvedas cuenta con un elemento que personaliza el espacio: la escultura dedicada a San Juan Bosco. Los viajeros mencionan la presencia de esta figura religiosa acompañada de un menor, lo que añade un matiz simbólico ligado a la pedagogía salesiana y al carácter educativo del entorno. Más que un gran monumento, se percibe como un detalle que conecta la plaza con la historia del colegio y con la tradición católica de la ciudad. Esta escultura introduce un punto de interés adicional en una plaza que, por sí sola, se describe como sencilla, pero que gana significado al combinar arquitectura, memoria religiosa y vida cotidiana.