Esculturas de caracoles y personajes: símbolos de Namur en la Place d’Armes
Más allá de su papel urbano, la Place d’Armes destaca por un guiño muy particular a la identidad local. A los pies del palacio de congresos se alzan unas esculturas que representan a dos personajes acompañados de varios caracoles, convertidas en uno de los símbolos más fotografiados de Namur. Según se cuenta, los caracoles aluden al apodo cariñoso con el que se conoce a los habitantes de la ciudad en Bélgica, asociado a su supuesta lentitud. Esta combinación de humor, tradición y arte público hace que el conjunto escultórico sea un punto de interés añadido dentro de la plaza y un lugar que invita a detenerse para entender un poco mejor el carácter namurense.