Ostras frescas y ambiente nocturno en Pearl Oyster Bar
Pearl Oyster Bar se ha ganado un hueco en el West Village como punto de partida para la noche de muchos neoyorquinos. La experiencia gira en torno a las ostras frescas, que se describen como la gran razón para acercarse hasta Cornelia Street, acompañadas de una cuidada selección de champanes para maridar. Se valora que, para ser un local tan de moda, no resulte excesivamente caro, lo que lo convierte en una opción interesante para probar marisco de calidad en un entorno auténtico de barrio. Como comenta Manu Guedes, es “un buen sitio, no muy caro y con buenos champagnes para maridar la ocasión”, algo que resume bien la combinación de producto, ambiente y precio que encuentran quienes lo visitan. Eso sí, la popularidad del lugar implica que conviene ir con la idea de empezar la noche entre copas en la barra mientras se espera mesa.