Pasaje del Barrio de Santa Cruz y su icónica vista de la Giralda
El Pasaje del Barrio de Santa Cruz se presenta como un rincón muy especial en la ruta entre el callejón de la Judería y el Patio de Banderas. Los viajeros destacan el encanto del recorrido, que comienza bajo pequeñas bóvedas de piedra y continúa por un pasillo de paredes encaladas, creando una atmósfera íntima y muy sevillana. El verdadero protagonismo llega al final del pasaje, donde, al agacharse y mirar hacia atrás, uno de los arcos se alinea con la Giralda y parece transformarse en su sombrero, enmarcada por fachadas de color albero. Esta perspectiva se considera una de las imágenes más emblemáticas de la ciudad; como apunta Miguel Egido, es “una de las postales más representativas de Sevilla y preferidas por los sevillanos”. Un lugar perfecto para disfrutar de la arquitectura tradicional y llevarse una fotografía muy especial de la Giralda.