Historia y curiosidades de la iglesia vieja bajo la catedral de Santander
En Santander, la Parroquia del Santísimo Cristo sorprende por estar literalmente bajo la catedral, lo que le ha valido el nombre popular de iglesia vieja. Los viajeros destacan su origen medieval, ya que se trata de un templo del siglo XII levantado sobre un enclave con una historia mucho más antigua. Las excavaciones realizadas en los años 80 sacaron a la luz restos de asentamientos desde el siglo I, con vestigios romanos como una calle y antiguos templos religiosos, lo que convierte la visita en un pequeño viaje arqueológico al pasado de la ciudad. Como explica Víctor Gómez, además del valor histórico, dentro se custodian las reliquias de San Emeterio y San Celedonio, cuyas cabezas fueron traídas en el año 711 por gente que huía de Calahorra ante la invasión árabe. Esta mezcla de sacralidad, arqueología y memoria de los mártires hace que el lugar tenga un carácter muy especial dentro del patrimonio religioso de Cantabria.