Historia y construcción del Templo Nacional San Juan Bosco en Altamira
La historia del Templo Nacional San Juan Bosco en Altamira aparece muy ligada a la presencia salesiana en Caracas. Se detalla cómo, con motivo de la celebración de la llegada de los Salesianos a Venezuela entre 1894 y 1944, se escogió un terreno en la urbanización Altamira y se colocó la primera piedra con el apoyo de amigos de Don Bosco y de las autoridades eclesiásticas de la época. A partir de ahí, la construcción se convirtió en un verdadero proyecto comunitario, impulsado por el Colegio Don Bosco, exalumnos, miembros salesianos y numerosos voluntarios que organizaron rifas, verbenas y donaciones para levantar el templo que se conoce hoy. El relato también menciona la intervención del arquitecto Guido Bermúdez en 1967 y la solemne consagración a cargo del cardenal José Humberto Quintero, subrayando el carácter de centro de oración para toda la ciudad y su papel como símbolo del carisma salesiano en Caracas.