Historia franciscana y arquitectura barroca de la Parroquia de San Fernando
La Parroquia de San Fernando destaca entre los templos del centro histórico de Ciudad de México por su profundo vínculo con la orden franciscana y por una arquitectura barroca que refleja la transición estilística del siglo XVIII. Un viajero recuerda que su origen se remonta a los franciscanos establecidos en México desde 1523, responsables de numerosas misiones en las altiplanicies de México y Puebla. La iglesia muestra una fachada principal considerada conservadora frente a la evolución barroca de su torre, con la clásica composición de tres entrecalles y tres cuerpos, revestida de tezontle y con portada de cantera, muy propia de las construcciones religiosas de mediados del siglo XVIII. Según se comenta, este equilibrio entre sobriedad y ornamentación convierte al templo en un ejemplo interesante para quienes se acercan a conocer la historia de las misiones franciscanas y el desarrollo del barroco novohispano en la capital.