Ambiente del Parque de Palermo y vida local los domingos
El Parque de Palermo aparece en los relatos como uno de los grandes pulmones verdes de Buenos Aires y un reflejo perfecto de la vida porteña en fin de semana. Se le compara en tamaño con el Retiro de Madrid, pero multiplicado por diez, lo que da una idea de su escala y de la sensación de amplitud. Los domingos se transforma en un punto de encuentro masivo, un auténtico hervidero donde la gente sale a tomar el sol, pasear sin prisas, patinar, montar en bicicleta o remar en barca por los lagos. Para quienes quieren entender el día a día de la ciudad, varios viajeros coinciden en que “merece la pena una visita un domingo con sol para darse una idea de la vida en esta ciudad”. Esa mezcla de naturaleza, deporte y vida social convierte al parque en una parada muy recomendable dentro del barrio de Palermo, hoy uno de los más cotizados de Buenos Aires.