Un parque tranquilo y poco concurrido junto al barrio judío y la medina
Más allá de su función como referencia urbana, Bab Khebaz se percibe como un remanso de calma dentro del bullicio de la medina. Los viajeros lo describen como un parque tranquilo y relativamente poco utilizado por los habitantes locales, que suelen preferir el espacio verde situado junto a la muralla. Esa baja afluencia hace que resulte agradable para sentarse un rato, observar la vida cotidiana y descansar entre visitas. El parque se abre en una plaza cuadrada, una arquitectura poco común en las medinas antiguas, y actúa como frontera visible entre el Mellah, el antiguo barrio judío ligado históricamente al comercio de la sal, y la medina tradicional. En torno al jardín, los cafés bajo un paseo con arcos añaden un punto de encanto para hacer una pausa con algo de sombra y ambiente local sin aglomeraciones.