Un paseo ameno hacia el barrio morisco de Frigiliana
Más que un parque aislado, este espacio botánico funciona como un agradable paseo de enlace entre la zona de aparcamiento y el casco histórico de Frigiliana. Mientras se asciende hacia el barrio morisco, el recorrido entre plantas señalizadas convierte la subida en una experiencia más entretenida. Como explica una viajera, gracias a este sendero “se hace algo más amena la subida al barrio”, que culmina en la plaza de la iglesia de San Antonio, un lugar perfecto para descansar y tomar algo. De esta manera, el parque botánico no solo tiene un valor didáctico, sino que también suaviza el esfuerzo de la cuesta y se integra de forma natural en la visita al pueblo blanco.